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viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Qué es el Cáncer?

 Cáncer
En realidad, el cáncer es un grupo de muchas enfermedades relacionadas y todas ellas tienen que ver con las células. Las células son unidades minúsculas que forman a los seres vivos, incluido el cuerpo humano. Existen miles de millones de células en el cuerpo de una persona.
El cáncer aparece cuando las células anormales crecen y se extienden rápidamente. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y tienen mecanismos para dejar de crecer. Con el tiempo, también mueren. A diferencia de estas células normales, las células cancerosas continúan creciendo y dividiéndose descontroladamente, y no se mueren.
Las células cancerosas suelen agruparse y formar tumores. Un tumor en crecimiento se transforma en un bulto de células cancerosas que destruyen a las células normales que rodean al tumor y dañan los tejidos sanos del cuerpo. Esto puede hacer que una persona se enferme seriamente.
A veces, las células cancerosas se separan del tumor original y se dirigen hacia otras partes del cuerpo. Allí continúan creciendo y pueden formar nuevos tumores. Ésta es la manera en la que se extiende el cáncer. Cuando un tumor se extiende a una nueva parte del cuerpo, recibe el nombre de "metástasis”.

Causas del cáncer
Probablemente conozcas a un niño que tuvo varicela o tú mismo la hayas padecido. Pero es muy poco probable que conozcas niños que hayan tenido cáncer. Si llenaras un estadio de fútbol con niños, probablemente sólo uno de ellos tendría cáncer.
Los médicos no están seguros del motivo por el cual algunas personas tienen cáncer y otras no. Pero sí saben que el cáncer no es contagioso. Es imposible contagiarse el cáncer de otra persona. A diferencia del resfrío o la gripe, el cáncer no es provocado por gérmenes. Por lo tanto, no debes tener miedo de los niños (o cualquier persona) con cáncer. Puedes hablarles, jugar con ellos y abrazarlos.
Los niños tampoco desarrollan cáncer por algo que hayan hecho. Algunos niños creen que si se golpean la cabeza tendrán cáncer en el cerebro o que las personas malas se enferman de cáncer. ¡Pero esto no es cierto! Los niños no hacen nada malo para contraer cáncer. Pero algunos hábitos no saludables, en especial fumar o beber mucho alcohol todos los días, pueden aumentar las probabilidades de padecer cáncer cuando seas adulto.

Detección del cáncer
Los médicos pueden tardar un tiempo en descubrir que un niño padece cáncer. Esto se debe a los síntomas del cáncer (pérdida de peso, fiebre, ganglios inflamados, estar muy cansado o enfermo durante un tiempo) se parecen a los de otras enfermedades. Cuando un niño presenta estos problemas, la causa suele ser menos grave, como una infección. Por medio de análisis, el médico podrá descubrir cuál es el problema.
Si el médico sospecha que se trata de cáncer, podrá pedirte análisis que lo ayudarán a determinar si ése es el problema. Los médicos pueden pedir radiografías y análisis de sangre, y recomendar que un paciente consulte a un oncólogo. Los oncólogos son médicos que atienden y tratan a pacientes con cáncer. Seguramente, los oncólogos realizarán otros exámenes para detectar si una persona realmente padece cáncer. De ser así, los exámenes permiten determinar el tipo de cáncer y si éste ha pasado a otras partes del cuerpo. Sobre la base de los resultados, el médico decidirá cuál es la mejor manera de tratarlo.
Una de las pruebas que un oncólogo (o un cirujano) puede realizar es una biopsia. Durante una biopsia, se toma un trozo de tejido de un tumor o del lugar del cuerpo en el que se cree que hay cáncer, como la médula ósea. No te preocupes, las personas que deben hacerse este examen reciben fármacos especiales que los mantienen cómodos durante la biopsia. Una vez que se toma la muestra, se la examina en un microscopio en busca de células cancerosas. Cuanto antes se detecte el cáncer y comience el tratamiento, mayores serán las probabilidades de cura y recuperación total.

Tratar cuidadosamente el cáncer
El cáncer se trata con cirugía, quimioterapia o radiación; en algunos casos, con una combinación de estos tratamientos. La elección del tratamiento depende de lo siguiente:
  1. El tipo de cáncer (el tipo de células anormales que provocan el cáncer)
  2. El estadio del tumor (es decir, cuánto cáncer se ha extendido en el cuerpo, si es que esto ha ocurrido)
La cirugía es la forma más antigua de tratamiento contra el cáncer. Tres de cada cinco personas con cáncer serán operadas para extirpar el cáncer. Durante la cirugía, el médico intenta extirpar la mayor cantidad de células cancerosas posible. Es posible que también se extraigan células o tejido sano para asegurarse de extirpar la totalidad del cáncer.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos (drogas) contra el cáncer. En algunos casos, estos medicamentos se toman en forma de píldora, pero lo más común es que se administren con una línea intravenosa especial que también se denomina “IV”. Para ello, se inserta un pequeño catéter (tubo similar a una pajilla) en una vena, a través de la piel. En general, el tratamiento se realiza en el brazo. El catéter se conecta a una bolsa con el medicamento. El medicamento fluye desde la bolsa hacia la vena. Una vez allí, el medicamento entra en la sangre, desde donde puede viajar a través del cuerpo y atacar las células cancerosas.
La quimioterapia se suele administrar durante varias semanas o meses. Con frecuencia, se coloca un catéter debajo de la piel en un vaso sanguíneo de mayor tamaño ubicado en la parte superior del tórax. De esta forma, se pueden administrar varias dosis de quimioterapia y otros medicamentos a través del catéter, sin necesidad de realizar un nuevo pinchazo. El catéter permanece debajo de la piel hasta que se completa el tratamiento contra el cáncer.
En la radioterapia se utilizan ondas de alta energía, como los rayos X (ondas invisibles que traspasan casi todas las partes del cuerpo), para dañar y destruir las células cancerosas. Esto puede hacer que los tumores se achiquen e incluso que desaparezcan por completo. La radioterapia es uno de los tratamientos más comunes contra el cáncer. En muchas personas, el cáncer desaparece después del tratamiento con rayos.
Tanto la quimioterapia como la radiación provocan efectos secundarios. Un efecto secundario es un problema adicional causado por el tratamiento. La radiación y los fármacos contra el cáncer son muy buenos para destruir células cancerosas, pero, lamentablemente, también destruyen células sanas. Esto puede causar algunos problemas, como pérdida del apetito, cansancio, vómitos o la caída del cabello. En el caso de la radiación, la piel de la zona tratada puede enrojecerse o irritarse. Pero, una vez finalizado el tratamiento, todos estos problemas desaparecen y el cabello vuelve a crecer. Existen medicamentos capaces de lograr que un niño se sienta mejor durante el tratamiento.
Mientras se encuentra en tratamiento, es posible que un niño no pueda ir a la escuela o estar en lugares con mucha gente: el niño necesita descansar y no puede arriesgarse a contraer infecciones, como la gripe, cuando ya ni siquiera se siente bien.

La recuperación
La palabra “remisión” es muy especial para cualquier persona con cáncer. Significa que no hay señales de cáncer en el cuerpo. Después de la cirugía o del tratamiento con rayos o quimioterapia, el médico realizará pruebas para saber si el cáncer continúa presente. Si no hay señales de cáncer, la enfermedad del niño se encuentra en remisión.
La remisión es el objetivo final del tratamiento que reciben los niños con cáncer en el hospital. A veces, esto significa que es necesario continuar con la quimioterapia durante un tiempo para asegurarse de que las células cancerosas no regresen. Y, afortunadamente, en el caso de muchos niños la remisión es el final feliz de su experiencia con el cáncer.




martes, 7 de agosto de 2012

¿Qué es la Escoliosis?

La escoliosis es una desviación de la columna vertebral vista de frente, ocasionando una curva, que se acompaña de rotación de los cuerpos vertebrales y de la aparición de una giba. Aproximadamente un 10% de la población presenta una leve asimetría del tronco que puede considerarse una variante de la normalidad. Las curvas de más de 10º son anormales y en los niños en crecimiento pueden progresar ocasionando problemas funcionales y estéticos importantes. Es importante no confundir la escoliosis, en la que el paciente no puede corregir de forma voluntaria su deformidad, con la actitud escoliótica, en la que el paciente si puede corregirla, cuando se le solicita.
 Causas de escoliosis 


Las causas son variadas, la más frecuente es la conocida como escoliosis de causa desconocida o idiopática, que es un 75 % aproximado de los casos.
Aunque hoy en día no sabemos cuál es la causa de esta deformidad, posiblemente esté ocasionada por varios factores, entre ellos el genético, ya que en algunos casos se ha visto la existencia de antecedentes de escoliosis en los familiares de estos pacientes.


Dentro de las causas conocidas se encuentran:
Las secundarias a otro problema, como puede ser una diferencia en la longitud de las piernas, o a un espasmo muscular como el que aparece en hernias de disco o tumores. En estos casos la escoliosis desaparece una vez corregido el problema principal.
Escoliosis congénitas: Aparecen desde el nacimiento y se deben a malformaciones vertebrales.
Puede ser por una hemivértebra, tan solo se forma la mitad de ella, tomando la forma de una cuña, que favorece la formación de la curva.
También pueden aparecer por la presencia de una barra ósea que une varios cuerpos vertebrales impidiendo el correcto crecimiento de la vértebras y favoreciendo la formación de la curva. En estos casos se deberá descartar la presencia de malformaciones en otros órganos, como pueden ser los riñones, el corazón, etc.
Escoliosis neuromusculares, aparecen en enfermedades como la parálisis cerebral, la espina bífida, o enfermedades musculares como la enfermedad de Duchenne.
Otras escoliosis, aparecen asociadas a enfermedades más raras como la osteogenesis imperfecta, las mucopolisacaridosis, el síndrome de Marfan, o la neurofibromatosis.


¿Cuándo sospechar una escoliosis?
Las escoliosis idiopáticas no suelen dar ningún síntoma, no producen dolor, y en ocasiones las deformidades son leves o las curvas están compensadas, por lo que su detección suele ser a raíz de un reconocimiento médico durante la edad escolar, o bien por los padres que aprecian cierta asimetría en el niño como puede ser un hombro más alto que otro.

En las formas secundarias dependiendo de su causa, además de la deformidad, podremos encontrar dolor como en las fracturas o los tumores, pérdida de masa muscular y fuerza como en las neurológicas, etc.


¿ Cómo se diagnostica la escoliosis ?
El diagnóstico se realiza por la inspección. La evaluación dará el diagnóstico, la gravedad de la escoliosis y permitirá hacer una estimación del pronóstico de la escoliosis.
Cómo cualquier otra enfermedad, la historia clínica es muy importante, se preguntará por la edad de inicio de la deformidad, por si ha ido en aumento desde que se descubrió.
Es importante conocer si hay antecedentes familiares.
Si hay dolor, si existe debilidad muscular o alteraciones en la sensibilidad de las extremidades.
Una vez recogidos los datos anteriores, el médico observará el aspecto del paciente. Se valorará cómo camina y se hará una exploración neurológica con vistas a descartar una escoliosis secundaria a una enfermedad neuromuscular.
Posteriormente se inspeccionará la espalda, viéndose si el tronco es simétrico, si las escapulas están a la misma altura, si existe una simetría o no, de las caderas. Se pedirá al paciente que se doble hacia delante, observando si existe rigidez o si hay una desviación al agacharse. El médico observará si existen gibas o chepas, midiendo la altura de las mismas. En los niños se observará si han aparecido los caracteres sexuales secundarios, como es la aparición de vello púbico o el desarrollo de las mamas, entre otros, eso dará información del potencial que tiene aún el paciente por crecer. Se medirá la talla del paciente con el fin de en las sucesivas consultas ver la progresión del crecimiento.
Explorado el paciente, si se detecta una escoliosis, se solicitará una teleradiografía anteroposterior de columna, en la que se pueda visualizar toda la columna vertebral. En ella el médico podrá ver la curva o las curvas que presenta, ver en que porción de la columna se sitúa, es decir si es dorsal, lumbar o dorso lumbar. Podrá medir cuantos grados tienen, si existen malformaciones vertebrales, así como el grado de rotación que presentan los cuerpos vertebrales. En dicha radiografía podrá valorarse si el paciente ha finalizado o no el crecimiento.
En caso de que en la exploración se hayan detectado otros signos aparte de la escoliosis, tendrá que realizarse las pruebas oportunas para el diagnóstico de la enfermedad causante de la escoliosis.


¿Cuál es el tratamiento de la escoliosis?
Las escoliosis secundarias a otras enfermedades deberán recibir el tratamiento oportuno a esa enfermedad.
En las escoliosis idiopáticas, dependiendo de los grados de la curva, de como evolucione ésta, de la gibosidad, de la edad del paciente y del grado de maduración ósea se optará por un tratamiento u otro.
La vigilancia, el uso de corsés y la cirugía serán los tratamientos que se usarán.
El ejercicio, las manipulaciones o la estimulación eléctrica no se han demostrado efectivas para esta patología.

sólo deberán ser vigiladas de forma periódica, con el fin de ver si la curva evoluciona, es decir, si aumenta o no.
Cuando la curva mide entre 20 y 50º el tratamiento consistirá en un corsé, dependiendo de la localización de la curva, se elegirá el tipo de corsé.
El corsé se confeccionará por un técnico ortopédico, siendo el médico quien debe vigilar que el corsé esté bien confeccionado, adaptado y realice la función de contención que se pretende. Con este tipo de tratamiento se pretende contener el aumento de la curva. El paciente deberá ser vigilado regularmente cada 4-6 meses, para ver si la curva aumenta y si el corsé logra contener las curvas, así como si hay que hacer modificaciones en el corsé o cambiarlo.

El uso por el adolescente en muchas ocasiones se convierte en un problema, ya que éste lo rechaza por motivos estéticos, y limitarle parcialmente su vida de relación y actividades deportivas. Por esto, se intentará siempre que sea posible, el uso de corsés bajos, que no sobresalgan de las ropas. Sea deberá recordar al paciente y sus familiares que el uso debe hacerse 23 horas al día usando la hora restante para el aseo y la realización de unos ejercicios de flexibilización. En ocasiones y siempre teniendo en cuenta el tipo de curva y su potencial de poder aumentar, se puede optar por un corsé de uso nocturno. Una vez finalizado el crecimiento se procederá a la retirada del corsé de una manera progresiva.
En aquellas curvas que superan los 50º deberán remitirse al cirujano ortopédico para tratamiento quirúrgico, que tras valoración del caso, si está indicado, procederá a la corrección de la curva mediante la unión de las vértebras mediante injertos óseos y unas barras metálicas. Deberá tenerse en cuenta la edad y la estatura del paciente, ya que tras la cirugía se limitará el crecimiento del paciente.
En los pacientes que han finalizado el crecimiento, no es preciso de entrada un tratamiento, como norma general, las escoliosis de menos de 30º no progresan una vez finalizado el crecimiento.


Pronóstico y complicaciones
l pronóstico dependerá de la causa que motive la escoliosis.
En la escoliosis idiopática dependerá del tipo de curva, de los grados que tenga y la velocidad de progresión de la curva, y de la edad de aparición. De forma general aquellas curvas que aparecen a edad más temprana son de peor pronóstico, así como aquellas que evolucionan rápidamente. En las escoliosis idiopáticas durante el periodo que precede al estirón puberal existen más posibilidades de que las curvas de la columna aumenten, por lo que requerirán un control más frecuente.
Las complicaciones que puede presentar la escoliosis son fundamentalmente dos:
Por un lado la deformidad de la columna produce un defecto estético.
Por otro lado las deformidades severas de la caja torácica pueden producir dificultades respiratorias.