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martes, 4 de septiembre de 2012

Estrés: sus consecuencias en la salud

Conocer los procesos que enfrenta el cuerpo ante una situación de estrés, la influencia hormonal y los mecanismos de defensa del cuerpo, resulta clave para la prevención de problemas de salud que pueden surgir en un futuro. Los cambios en el metabolismo

Hoy en día el ritmo de vida, las responsabilidades, el estar hiperconectados permanentemente y las situaciones inesperadas son factores que influyen en el sistema nervioso del cuerpo humano. Cuando una persona se enfrenta a situaciones de fuerte tensión mental, su organismo las percibe como una agresión y utiliza como mecanismo de defensa lo que se conoce como estrés.

En situaciones normales nuestro organismo emplea alrededor de un 90% de su energía en actividades metabólicas dirigidas a la renovación, reparación y creación de nuevos tejidos. Frente a eventos estresantes esto cambia dramáticamente ya que el organismo se dedica al envío de cantidades masivas de energía a los músculos al tiempo que las actividades de reparación y creación del cuerpo se paralizan.

Si bien muchos saben de qué se trata el estrés, pocos conocen la importante influencia de las hormonas en este proceso. Ante una situación de alarma, el cerebro envía un mensaje a las glándulas suprarrenales (situadas sobre el polo superior del riñón) instándolas a que liberen cortisol y adrenalina, hormonas cuya principal función es generar un incremento del nivel de azúcar en la sangre para que corran importantes cantidades de energía por el cuerpo para enfrentar el estado nervioso. Así, el metabolismo se prepara para resolver la situación de alarma.

 Las consecuencias del estrés
El estrés está relacionado con muchas de las principales causas de muerte tales como cáncer, enfermedades cardiacas, cirrosis del hígado, enfermedades pulmonares, accidentes y suicidio. Es muy importante tener en cuenta que así sea crónico o agudo (post traumático), solapado o repetitivo, el estrés afecta el equilibrio psíquico, endocrino y metabólico. Cuando la situación aparece luego de un evento traumático, como un momento de pánico posterior a una situación grave, un sentimiento de horror o impotencia, resulta fundamental el control de la secreción de cortisol, sustancia que activa un sistema que incide en varios procesos del organismo, como el sistema inmune, la digestión, las emociones y el metabolismo, entre otras cosas.

Este sistema se denomina unidad hipotálamo hipofisaria suprarrenal y es el sistema que integra la información que recibe el organismo del medio ambiente con la liberación de hormonas, por ejemplo, una mujer que debe realizar un viaje de estudios que en sí es un desafío placentero es también un estrés por la lejanía de su familia que esto implica. Así es que es percibido por el sistema nervioso central, quien envía señales que impactan en el hipotálamo, este las traduce en señales hormonales en la hipófisis y la misma llega a los ovarios que cesan su función y la persona deja de menstruar.

Además de influir en todos estos procesos del cuerpo humano, está comprobado que el estrés afecta al ser humano desde su vida fetal. La presencia de un ambiente estresante puede traer consecuencias como el retardo en el crecimiento intrauterino que está íntimamente asociado a una mayor incidencia de insulino resistencia y diabetes en la vida adulta, dado que la programación del funcionamiento de muchos órganos, como el páncreas en este caso, se inicia dentro del vientre materno. El estrés puede tener como uno de sus efectos una muerte temprana y el envejecimiento prematuro.

En muchos casos se observó que la ingesta de pequeñas cantidades de alimentos con alto contenido en azúcar tiene un efecto anti-estrés dado que actúa sobre la serotonina, un neurotransmisor que inhibe la ira, la agresión, la temperatura corporal y el humor entre otras cuestiones. Pero esta aparente sensación de bienestar se contrabalancea: el exceso de glucosa produce efectos negativos a largo plazo como el incremento del riesgo cardiovascular debido a la obesidad central (localizada en el abdomen), la hipertensión arterial, el síndrome metabólico o la diabetes tipo 2.

Actualmente se estudia en gran medida el impacto del estrés crónico a nivel cerebral, habiéndose demostrado una disminución de la actividad del hipocampo cerebral, estructura que influye en la regulación de la memoria. Además, si el estrés se prolonga en el tiempo haciéndose crónico y el sistema se adapta a un nuevo nivel de cortisol, puede ser perjudicial para la salud llegando a ser fatal.

 Para poder evitar los efectos negativos producidos por el estrés, resulta vital comprender los mecanismos que se activan al enfrentar una situación compleja. Esto ayudará a que la persona que la enfrenta se maneje mejor para prevenir efectos a largo plazo.

 Por: doctora Laura Maffei (MN 62441), directora del Centro Médico Doctora Laura Maffei




martes, 7 de agosto de 2012

10 Causas que bloquean el deseo sexual



1.-Pastillas anticonceptivas: La experta explica que cuando una mujer toma estrógenos en forma oral, la testosterona (que es la hormona del deseo) afecta su organismo, al provocar una disminución de la libido en muchas mujeres.

2.- Estrés: Las personas estresadas no sólo se sienten demasiado ocupadas como para tener sexo, sino que también el estrés aumenta la cantidad de hormona cortisol en el organismo, lo que baja la producción de testosterona.

3.- Problemas de pareja: Los asuntos relacionados con la pareja también pueden tener un gran efecto en la libido. En esto coincide Diana Resnicoff, psicóloga y sexóloga clínica argentina, agrega que si sueles pelear con tu pareja, “es inevitable que los problemas se trasladen a la cama”. Los conflictos atentan contra la libido, asegura, y es necesario buscar una solución.




4.- Alcohol o drogas: Muchas personas piensan que el alcohol o ciertas drogas nos hacen ser más desinhibidos y mejoran las capacidades para tener sexo, pero en realidad puede hacer exactamente contrario, debido a que estos productos te generan cansancio y pueden interferir en la erección.

5.- Enfermedad: El tema de los padecimientos y el estado en el que se encuentra el paciente impacta directamente en la libido. Si una persona está con un estado febril o un estado tóxico, va a tener muy baja el deseo sexual.

6.- Medicamentos: El exceso de medicamentos, sobre todo los antidepresivos o ansiolíticos, también pueden provocar una disminución del deseo sexual.




7.- Baja autoestima: Para lograr una vida sexual plena, uno de los ingredientes es quererse a uno mismo y evitar la baja autoestima.

8.- Aburrimiento: A la sexualidad hay que trabajarla siempre, innovando y condimentando con palabras, juegos y diversión. El sexo no debe ser una obligación más para hacer en el día. Lo mismo ocurre con la rutina, uno de los más fuertes bloqueadores del deseo. Se deben buscar nuevos estímulos para que la relación no se vuelva monótona.

9.- Falta de comunicación: Si una pareja no se comunica debidamente, es muy probable que no se sienta satisfecha y, por lo mismo, su deseo se vea afectado. Es importante hablar con la pareja para saber qué siente y qué desea. Compartir inquietudes y necesidades es fundamental para enriquecer la sexualidad. Los malentendidos o las palabras no dichas a tiempo aumentan la distancia.




10.- Falsas expectativas: Al pensar en las relaciones sexuales con tu pareja, debes dejar las falsas expectativas de lado. “Se cree que una relación sexual debe ser perfecta y que los dos deben llegar al orgasmo al mismo tiempo. Esta creencia provoca relaciones sexuales poco satisfactorias y que la pasión se apague.